Gureak Marketing ayudando a personas con discapacidad

En Gureak Marketing ayudamos a otras empresas a cumplir la ley lismi, llevando más de  25 años trabajando por la integración de minusválidos en nuestras propias empresas y también fomentamos su inserción en el mercado laboral colaborando y asesorando a otras empresas que no pertenecen al Grupo. Esta es nuestra principal razón de ser y ha sido siempre nuestro objetivo prioritario desde que echamos a andar.

La integración de minusválidos en el mercado laboral está amparada por la Normativa Lismi, Ley 13/1982, de 7 de abril, que establece para las empresas públicas y privadas que empleen a más de 50 trabajadores, la obligación de contratar a un número de trabajadores discapacitados no inferior al 2%.

La Ley lismi está basada en normativas de países más avanzados que ya trataban el problema de la rehabilitación de las personas con discapacidad. Sus principios generales son garantizar la realización personal y la total integración social de las personas con discapacidad.

Es una ley diferente que está inspirada en una visión global ya que se fija en la valoración, garantía de ingresos, educación, formación, empleo, servicios sociales… trata de asistir los problemas de un determinado sector de la población más vulnerable.

A efectos de esta ley, se entiende por minusválido “toda aquella persona cuyas posibilidades de integración educativa, laboral o social se encuentren reducidas como consecuencia de una deficiencia, previsiblemente permanente, de carácter congénito o no, en sus capacidades físicas, psíquicas o sensoriales”.

Medidas alternativas al cumplimiento del 2%

Con el objetivo de agilizar y favorecer la incorporación laboral de las personas con discapacidad, así como la aplicación de las medidas alternativas correspondientes a la Ley Lismi,  Gureak ofrece asesoramiento especializado a empresas, tanto para la integración laboral como para el cumplimiento de estas medidas alternativas de la Normativa Lismi. Estamos dispuestos a colaborar y participar en cuantos procesos se consideren necesarios.

Si la empresa pública o privada que debe cumplir la Ley Lismi o Normativa Lismi no puede hacerlo por alguna circunstancia, puede acogerse a unas medidas alternativas de carácter excepcional según lo establecido en el Real Decreto 27/2000, de 14 de enero solicitándolo al INEM o al Servei Català de Colocació. El cumplimiento de estas medidas pasan por la compra de bienes y/o servicios a un Centro Especial de Empleo;  la contratación de un trabajador autónomo discapacitado; la donación o acción de patrocinio a favor de una entidad cuyo objetivo social sea la formación profesional y por último la inserción laboral y creación de puestos de trabajo a favor de personas con discapacidad.

Otro punto que establece la Lismi como necesario es la creación de un Enclave Laboral. En este marco se puede dar la excepcionalidad en la Ley Lismi o Normativa Lismi cuando los Servicios Públicos de Empleo no puedan atender las ofertas de empleo para trabajadores discapacitados presentadas por la empresa, o bien sean éstos los que renuncien a la oferta. En estos casos, el INEM o el Servei Català de Colocació expedirán el certificado acreditativo de la excepcionalidad. También se puede dar la excepcionalidad cuando las empresas acreditan la existencia de razones organizativas, productivas, técnicas o económicas que dificulten seriamente la incorporación de discapacitados a sus plantillas.

El INEM o el SCC estimarán esta situación y emitirán el pertinente certificado de excepcionalidad, ya que es en estos organismos donde se debe solicitar la excepcionalidad. Si dicha solicitud no se ha producido, aunque se contraten servicios a un Centro Especial de Empleo o se aplique cualquiera de las otras medidas alternativas no se está cumpliendo la Ley Lismi.

¿Cómo sé si mi empresa cumple la Ley Lismi?

No es complicado calcular el número de personas con minusvalía para poder cumplirla. Solo hay que tomar como referencia los 12 meses con anterioridad al desarrollo de la actividad de la empresa. Hay que tener en cuenta que los contratos de duración superiores a un año, se cuentan como trabajadores en período de referencia y cada trabajador 200 días (vacaciones, festivos y descansos semanales incluidos).

Si no puedo cumplir lo que marca la Ley Lismi en referencia a incluir en mi plantilla el 2% de los trabajadores con personas con discapacidad, también puedo acogerme a  otras medidas alternativas que la ley contempla. Para esto, primero es necesario solicitar el certificado de excepcionalidad con una validez de tres años.

Una vez conseguido dicho certificado se puede colaborar de diferentes maneras: con un centro especial de empleo mediante un contrato mercantil; suministrando materias primas, maquinaria, bienes de equipo con el fin del desarrollo de la actividad y por último mediante la prestación de servicios. El importe anual de los contratos debe de ser tres veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) anual por cada trabajador con discapacidad dejado de contratar por debajo de la cuota del 2%.

Otro modo de colaboración con la política de integración de minusválidos en el mercado laboral es la donación o acción de patrocinio, que debe de ser siempre de carácter monetario para el desarrollo de actividades de inserción laboral y creación de empleo de personas con discapacidad intelectual. Una empresa que efectúe una donación a una entidad para cumplir las medidas alternativas, podrá obtener beneficios fiscales en la declaración del Impuesto de Sociedades, deduciendo como gasto el importe de la donación y teniendo como límite opcional el 10% de la base imponible, o el límite del 1 por mil del volumen de ingresos.

De esta manera, el centro especial de empleo, podrá realizar formación profesional a personas con discapacidad, inserción laboral a personas con discapacidad, o creación de empleo. El importe anual de donaciones o patrocinios será de al menos 1,5 el IPREM anual por cada trabajador con discapacidad dejado de contratar por debajo de la cuota del 2%. Con la Ley Lismi se puede dar solución a muchos de los problemas de las personas que tienen alguna minusvalía.

Con las medidas alternativas se pretende generar empleo indirecto a través de los Centros Especiales de Empleo, o efectuando una donación, ofreciendo una serie de soluciones a la empresa y haciendo que alguna de ellas encaje. De esta manera, la empresa puede combinar la contratación directa, con la contratación de bienes o servicios. En España el porcentaje de minusválidos sin empleo sigue siendo alto a pesar de que la Ley Lismi tiene ya 32 años y de que empresas como el Grupo Gureak  trabajamos para atender las necesidades de empleo de minusválidos.

Grupo Gureak, 40 años por la integración laboral de minusválidos

Desde que en 1975 echamos a andar por iniciativa de ATZEGI (adimen urritasunen bat daukaten pertsonentzako gipuzkoar elkartea o asociación para personas con discapacidad intelectual), nuestro objetivo prioritario en el Grupo Gureak ha sido la plena integración social de las personas con discapacidad a través de la inserción laboral.

Son muchos años abriendo caminos, innovando en nuevos métodos, promoviendo iniciativas y trabajando día a día hasta conseguir un modelo empresarial dinámico, económicamente sostenible y de probada eficiencia. Realizando tareas como mailing postal, marketing directo, reparto de publicidad, ensobrar cartas, envío de cartas por correo

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