Identificadores persistentes

No es que me guste mucho comenzar una entrada yendo a buscar la definición oficial de un término, pero creo que el término “persistente” bien merece la consulta. Según la segunda acepción del diccionario de la lengua española, persistir quiere decir “durar por largo tiempo“. Por tanto, “identificadores persistentes” debemos entenderlo como identificadores que durarán largo tiempo.

Y a qué viene este tema. Cada vez más y más instituciones están poniendo en internet fondos bibliográficos, archivísticos o fotográficos. Estamos acostumbrados a utilizar la URL de una página web como el localizador que identifica una página o un documento. Pero, a quién no le ha pasado encontrarse con direcciones que ya no existen o llevan a un error 404. Y en la construcción de esta gran biblioteca digital, los “enlaces rotos” no son nada bueno.

Un cambio en el servidor que contenía nuestros objetos digitales, un cambio en el dominio, un renombrado de archivos u otra circunstancia provocará que el identificador deje de ser persistente.

Además, hay otro aspecto que justifica la necesidad de los identificadores persistentes. Lo mismo que en 1966 se creó el ISBN para identificar de manera única cada libro y así facilitar las transacciones comerciales, en el mundo digital también convendría disponer de algo similar.

Instituciones y grupos de trabajo han realizado diversas propuestas para dar solución a estos temas. Los más extendidos son:

Veamos un ejemplo de ésto de lo que estamos hablando:

Para Txomin Alkorta, las dos direcciones se refieren al mismo documento. La primera dirección es una típica composición de una dirección URL que tiene una primera parte con el nombre del dominio y subdominio y que busca en una base de datos un objeto con un identificador. Cualquier mínima variación en cualquiera de las partes haría que no se encontrase dicho documento o que todos los enlaces a esta obra quedasen “sueltos”.

En la segunda forma, vemos el nombre del dominio del servidor y, aquí está la clave, el “handle” o identificador persistente de la obra: 10357/224.  Este identificador está formado por:

  • Un prefijo, que identifica al autor o productor del contenido. Este código es otorgado por una Agencia de Registro a la entidad editora del objeto digital
  • Un sufijo, que identifica a la obra y que es generado o asignado por la entidad que crea el objeto digital.

Vale, ya tenemos el handle y qué; pues lo otro importante es que ha aparecido una Agencia de Registro que es la encargada de mantener una base de datos en la que se relaciona el identificador persistente con la dirección URL de internet en la que está la obra. Si el servidor cambia, o cualquier cosa cambia, la entidad autora del objeto digital no tiene mas que notificar dichos cambios a la Agencia de Registro para que actualice la base de datos y todo arreglado. El mismo identificador apuntará a otra dirección de internet y todos los enlaces existentes seguirán funcionando.

mEDRA es la Agencia Europea para el registro de DOI, desde el 1 de julio de 2003.

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